Recibida por correo, sin remite
Señor director:
Les escribo desde un faro que ya no aparece en ningún mapa reciente. No es queja: es advertencia. Si publican relatos sobre el agua, sepan que el agua los lee.
Anoche encontré, en la arena, una página de su periódico que aún no han impreso.
Atentamente, una lectora que firma con la marea.